¿Está claro y consensuado el mecanismo lesional de los isquiotibiales?

Msc Matías Sampietro  

Introducción 

En esta entrada trataremos de exponer cual es el mecanismo lesional de isquiotibial, ya que es determinante para el desarrollo de una rehabilitación basada en preparar y adaptar a este musculo para un retorno al juego seguro y con menor riesgo de re-ruptura. 

¿Cual es el mecanismo lesional?

Teniendo en cuenta las características biomecánicas, funcionales y arquitectónicas del isquiotibial ¿cuál puede ser el mecanismo de lesión principal de este grupo muscular, en especial en deportes dependientes de las acciones de sprint?. 

En este sentido, Woods et al. [5] publicaron un interesante trabajo basado en el estudio de la lesión de este grupo muscular y estableció que el mecanismo lesional es en un 91 % por acciones de no contacto y, dentro de este porcentaje, el 57 % se producían en situación de sprint o carrera a altas velocidades. Datos similares fueron encontrados por Hawkins et al. [2]

Figura 1. Mecanismos de lesión de isquiotibiales en acciones de no-contacto. Fuente: Woods et al.,71, p. 38

Este hecho está relacionado con la parte final de la fase de balanceo en la carrera, en donde los isquiotibiales deben frenar la gran velocidad angular de la tibia para posicionarla para el próximo paso, en situación de extensión de cadera, lo que los coloca en una acción excéntrica importante que se transformara en concéntrica una vez cerrada la cadena de movimiento en la carrera [2-5].

Dentro de este grupo muscular, el bíceps femoral es el más afectado.[3,5] En estudios realizados por el grupo de investigación de Thelem, Chumanov y Sherry [3], se demostró que la activación EMG (Electromiografía) del semitendinoso, semimembranoso y bíceps femoral en esta fase final del balanceo era similar, pero que la magnitud del estiramiento para la porción larga del bíceps femoral era significativamente mayor (9,5 %) que la sufrida por el semitendinoso (8.1 %) y el semimembranoso (7.4 %), lo que proporcionaba una mayor cantidad de trabajo negativo sobre el bíceps, interpretándose como un factor de riesgo lesional especifico de este músculo [3].

Otro dato importante es el efecto que la velocidad de carrera genera sobre la mecánica del isquiotibial. En este sentido, se valoraron en condiciones de laboratorio el pico de estiramiento de la unión miotendinosa del isquiotibial a diferentes rangos de velocidad (80 %, 85 %, 90 %, 95 % y 100 %) observando que esta se mantiene invariante a través del rango de velocidades estudiados (Figura 7B) Pero el trabajo negativo de la unidad músculo tendón realizado por el isquiotibial se incrementa considerablemente con la velocidad, a medida que la energía inercial que debe frenar el isquiotibial se incrementa [1, 5].

Los isquiotibiales presentan entonces la función de absorber y redistribuir la energía cinética de la extremidad oscilante antes del contacto del pie (Figura 2A) Debido a que aumenta la energía cinética en proporción a la velocidad al cuadrado, el trabajo negativo realizado por los músculos isquiotibiales se incrementa a una tasa que supera el porcentaje de variación de velocidad (Figura 2B). [3]

Figura 2. Ejemplo de la posición de la pierna en el mecanismo lesional del isquiotibial Thelem et al., 2006, p. 139. A. Postura de la extremidad inferior al momento de producirse l pico de estiramiento de la unión músculo tendón de los isquiotibiales. B. Variación del pico de estiramiento de la unidad músculo tendón de los isquiotibiales (arriba) y del trabajo negativo muscular (abajo) en relación con la variación de la velocidad de carrera.

Entonces lo que podemos concluir es que es acciones de sprint en donde este grupo muscular se ve claramente exigido y a mayor velocidad alcanzada en la carrera y en las fasces lanzadas, mayor sera la tensión puesta sobre este grupo muscular.

¿Sabemos que pasa intra-musculo?

Si bien parece consistente y ampliamente extendido el postulado de la tensión excéntrica del isquiotibial en el mecanismo lesional más recientemente una serie de revisiones narrativas criticas establecen que no sería del todo completa o cierta esta afirmación. [4]

Para estos autores puede que en realidad no haya excéntrico, sino más bien una acción isométrica de los isquiotibiales durante la fase de balanceo en carrera de alta velocidad. Este hallazgo se puede explicar en parte por qué la prevalencia de lesiones en los isquiotibiales no ha disminuido a pesar de el énfasis en el entrenamiento excéntrico de los isquiotibiales. Puede haber una discrepancia entre el funcionamiento del isquiotibial durante los ejercicios excéntricos preventivos y la función de los isquiotibiales durante la carrera de alta velocidad. Según estos autores los ejercicios excéntricos no replican el funcionamiento isométrico-elástico (a alta velocidad o explosivo) del isquiotibial durante la carrera a alta velocidad lo que reduce la eficacia de estas intervenciones. Ahora bien estos autores plantean que el funcionamiento isométrico no necesariamente descarta una acción muscular excéntrica como la causa de lesiones de isquiotibiales, sin embargo, en lugar de experimentar un acción excéntrica durante cada fase de balanceo, los isquiotibiales solo puede experimentar esporádicamente una acción muscular excéntrica. De hecho, una pérdida de control coordinativo del área pélvica puede aumentar la distancia entre los puntos de fijación y por lo tanto causa una acción muscular excéntrica, dejando el músculo vulnerable a las lesiones. Del mismo modo, una incapacidad de la CE para permanecer isométrico cuando las fuerzas son demasiado altas durante el último swing la fase puede causar una acción muscular excéntrica. [4]

Basado en estos hallazgos, los mismos proponen que los isquiotibiales deben ser entrenados de una manera en la que el Componente Contráctil (CE) permanece isométrico, mientras que el Componente Elástico en Serie (CES) se estira y retrocede en lugar de usar ejercicios excéntricos. Además, dichos ejercicios también deberían abordar la coordinación entre los isquiotibiales y los músculos que controlan el área pélvica. [4]

Figura 3. Ejemplo del fenómeno de holgura o látigo del Componente contráctil (CE), Componente eslastico en serie (SEE) y la unidad musculo-tendón (MTU) total por la acción del péndulo de la parte inferior de la pierna, después de lo cual el SEE se estira mientras el CE permanece cerca de isométric. Tomado de Van Hooren & Bosch 2016, pag 6

Ahora bien independientemente de la precisión en que podamos establecer que es lo que pasa en los isquiotibiales intrínsecamente en el momento de la lesión, sí parece claro y hay consenso que la lesión se produce en la fase final del balanceo en la carrera y que por otro lado se produce en acciones de carrera de alta velocidad por lo tanto la problemática creciente que se cierne entorno a esta lesión está relacionada, en principio, a dos puntos clave:

  • El creciente desarrollo de la capacidad de realizar esfuerzos de alta intensidad por parte de nuestros futbolistas en las competencias y entrenamientos, es decir la capacidad incrementada de transcurrir durante más tiempo y más metros en zonas de alta intensidad y/o sprint.
  • Complejidad subestimada que se centra sobre este grupo muscular. En otras palabras, el análisis minimalista y unidireccional, tanto anatómico como funcional, que se ha depositado sobre él.

También, concluyendo con el interrogante de este apartado, está relativamente consensuado en la literatura que el principal mecanismo lesional se ubica en la acción de alta velocidad de este grupo muscular en una posición de máxima longitud (estiramiento activo, pero no necesariamente del componente contráctil) en la fase final del balanceo de la pierna libre en la carrera y en especial en carreras de alta velocidad.

Este análisis es el que permite luego una profundización sobre cuáles son los factores de riesgo que potencian esta condición e incrementan el riesgo sobre este grupo muscular por un lado y cuáles serían las mejores opciones para su prevención por el otro.

Bibliografía

    1. Chumanov, E. S., Heiderscheit, B. C., & Thelen, D. G. (2007). The effect of speed and influence of individual muscles on hamstring mechanics during the swing phase of sprinting. Journal of Biomechanics, 40(16), 3555-3562.
    2. Hawkins, R., Hulse, M., Wilkinson, C., Hodson, A., & Gibson, M. (2001). The association football medical research programme: an audit of injuries in profesional football. Br J Sports Med, 35(1), 43-47.
    3. Thelen, D. G., Chumanov, E. S., Sherry, M. A., & Heiderscheit, B. (2006). Neuromusculoskeletal Models provide insights into the mechanisms and rehabilitation of amstring. Strains Exercise and Sport Sciences Reviews, 34(3), 135-14
    4. Van Hooren Bas & Bosch Frans (2016) Is there really an eccentric action of the hamstrings during the swing phase of high-speed running? part I: A critical review ofthe literature, Journal of Sports Sciences, 35:23, 2313-2321
    5. Woods, C., Hawkins, R. D., Maltby, S., Hulse, M., Thomas, A., & Hodson A. (2004). The Football Association Medical Research Programme: an audit of injuries in professional football - an analysis of hamstring injuries. Br J Sports Med, 38(1), 36-41.